sábado, 20 de junio de 2009

Manuel Ascencio Segura: El Criollismo americano entre la Capa y la mantilla

Eran los años de 1845, cuando en Lima se comenzó hablar de un personaje, poco usual, para nuestros tiempos, de aquellos que la audacia y la valentía, son virtudes de cada día. Él se llamaba, Manuel Segura Ascencio, peruano de nacimiento (1805) e hijo de criollos residentes en Perú. Su padre era militar, y estaba en la fila de los “realista”. Ya de adolescente se alisto en el ejército, junto con su padre, típico de esos tiempos.

Luchó en la Batalla de Ayacucho, perdiendo contra el ejército patriota. En 1831, se uniría con Salaverry en el ejecito independista contra Santa Cruz, protector de la Confederación Peruano Boliviana. Tema que será pronto de discusión, ya que es un punto de corte en la historia peruana.

Esta participación y sus pasos militares, lo marcarían para siempre y se notaría en sus futuros escritos. Ya retirado como Teniente Coronel de la Guardia Nacional (1842), Manuel Ascencio, ingresa a la vida de la burocracia republicana, ya que es designado empleado del Ministerio de Hacienda.

Su producción literaria, da inicio escribiendo sátiras contra el gral. Santa Cruz; que por esos años Felipe Pardo y Aliaga, ya lo había apodado “el Jetón”, haciendo alusión a sus grandes labios. Segura no quedándose atrás, escribe una comedia teatral, “La pepa” (1933-1934), comedia que se hizo popular entre el grupo literato, pero que no salió a la luz por las consecuencias del escándalo que temían aquel tiempo.


Entre sus primeras publicaciones están la comedia “Sargento Canuto” y la novela “Gonzalo Pizarro”, publicada en “El comercio” (1939).

En 1841, escribe “Aquellas muchachas” y de la mano funda el periódico la “Bolsa”, donde pública artículos suyos y poesías costumbristas, algunas de aquellos artículos, hacían alusión al gral. Santa Cruz. Desmintiendo algunas de aquellas publicaciones, en artículos como “el jetón”:

El jetón

Dizque cuanto se pinta en "La Bolsa" soy autor
y aún hay quien me hace el favor
De añadir que hago la tinta.

El que tal cosa ha pensado
Recuerde bien que hay infierno
y que puede a un fuego eterno
Por falso ser condenado.

¡Yo escritor! ¡Pobre de mí!
¿Quién dijo tal de un idiota?
Contra nadie escribo jota
Contra el jetón? Eso sí.
Seguiría su producción literaria con: el drama literario “Blasco Núñez de Vela”, la comedia “La saya y el manto” y el entremés “La mozamala”.

En “La saya y el manto” aparecía un tema delicado para la época , sacando a la luz algunos detalles de la vida mundana y política, eran secretos de estado!!. Por que¿?, pues porque tocó el tema de las prácticas políticas de la época, usando los recursos femeninos para alcanzar puestos públicos para sus familiares, una obra altamente recomendada, para conocer la idiosincrasia de la política peruana de aquellos tiempos.

Para 1943, Segura era el hombre del teatro Peruano, poniendo a puestas varias obras, entre las cuales Ña Catita fue la de mayor aceptación, famosa hasta hoy.

En 1962 lleva a tablas “Las tres viudas” , tres hermosas mujeres que han perdido su marido y están en el dilema de aquella época de elegir a la viudez beatona (con chismes) o elegir a un segundo marido, que le dé un estatus social mejor(con más chismes que el primero), eran esos tiempos!!. Esta obra casi le ocasiona su expulsión de la capital, ya que varias viudas de la “época” se vieron retratadas en la obra, por consecuencia sus familiares se fueron contra Manuel Segura Ascencio, le gritaban en la calle “Desvergonzado!”, “Insolente!!”. Signo que la vida literaria no siempre esta llena de virtudes y halagos, no siempre es grata, ahí está el hecho de escribir, sino todos serían Best Seller’s.

Publicaría varios artículos de costumbres Los Carnavales, Me voy al Callao, El Puente, El té y la mazamorra, Los viejos, Las calles de Lima, Dios te guarde del día de las alabanzas, etc. Que a la vista no son textos con estilo exquisito, pero que envuelven al lector con un lenguaje familiar y directo además de revalorar las costumbres populares de aquella época, radicando ahí su principal importancia.

La vida de Segura, se vio enmarcada con respuestas y contra respuestas, con el principal intelectual burocrático de la época, Felipe Pardo y Aliaga. Segura criticaba a Pardo, por su anticostumbrismo y su despectiva a los gusto populares.

Se cruzaron poemas, sátiras, entre las cuales resalta “el Tamal” de Segura y “el Tamalero” de Pardo. Fueron unos agudos enemigos literarios.

Gran parte de su vida la pasó en Piura junto con su esposa María Josefa Fernández de Viana, destacado como secretario de la Prefectura de esa ciudad, publicando en el diario “el Moscón” la “Pelimuerta” una epopeya aguda y fina, haciendo alución a Pardo y a los academistas de la capital. Todo un rebelde literario!!.

Termino esta entrada, después de un buen tiempo de vacaciones, resaltando en este personaje de la semana, por su pasión por la literatura, poniendo énfasis a valorar nuestra cultura, sin diferencias y clases. Y por su agudeza e ironía, cuantos Manuel Seguras, seguirán esa línea??...esperemos que muchos…

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