viernes, 30 de julio de 2010

David Sanborn contra toda desesperación


Estamos celebrando nuestras fiestas patrias y aprovechando las últimas tonadas de vacaciones, los días se alejan para no volver atrás, dejando el presente para seguir adelante. Nos alteramos con tan solo pensar en las temporadas de clases con largas rutinas de trabajos y valga verdades, estamos desesperados. No obstante, pasaré a recetar una buena dosis para cubrir nuestras emociones alteradas y calmarlas con buenos sonidos que serán el medio de escape para  engañar las horas de desesperanza y al fin podernos encontrar en el espejo. La medicina es David Sanborn, el que nos sacará de toda desesperación con su gran Smooth jazz.

David Sanborn es más que un saxofonista estadounidense, ya que a sus catorce años hizo del saxo su eterno acompañante, con estilos musicales como el Smooth jazz y pop-jazz fusión con mezcla de rock. Comenzó a tocar en la zona de St Louis como bluesmen de Little Minton y Albert King. Posteriormente estuvo ligado con grandes artistas y grupos hasta que fue contratado por el baterista, Philip Wilson, dentro de su grupo denominado "Butterfield Blues Band" con la que permaneció, siendo parte fundamental para su carrera ya que haría sus primeras grabaciones. Tocó luego durante año y medio con Stevie Wonder entrando en la orquesta del gran arreglista, Gil Evans. En el seno de dicha orquesta fue cuando empezó a ser reconocido como un músico con talento.

David Sanborn, hoy treinta de julio, cumple años y podemos decir que es un músico dotado de una extraordinaria técnica personal y de un especial virtuosismo con su instrumento, es capaz de pasar con facilidad de la vulgaridad a la genialidad y esa irregularidad es la que de momento le impide el total reconocimiento de la comunidad jazzistica.

Tal vez David Sanborn de no haber conocido el jazz ni mucho menos el saxo, hoy en día estaría totalmente desesperado, pero para felicidad nuestra no es así. Antes de despedirme tengo que advertirles que para escuchar jazz y sus diferentes manifestaciones, primero tendrán que distorsionar sus oídos ya que ellos están mal acostumbrados. Hasta pronto, los dejo con The Dream. Suban el volumen, en verdad súbanlo y de una bendita vez calmen toda su desesperación.


La guerra de los Roses



Este película es todo un clásico. Las esecenas muestra a una pareja de esposos totalmente desesperados, que son capaces de hacer lo que sea con tal de lograr que el cónyugue abandona la casa, ese recinto de la discordia.

miércoles, 28 de julio de 2010

Un grito de desesperación

El grito de Munch es una de las obras más conocidas en la modernidad. La obvia desesperación del personaje nos muestra un caos interior que es inaguantable, este es el mismo caos que el pintor vivía y que logró reflejar con exacta precisión.

lunes, 26 de julio de 2010

El tema de la semana es La desesperación

Digamos que son tiempos de vacaciones pero que a ti te tocó trabajar, ¿acaso no te desesperarías?

domingo, 25 de julio de 2010

Elogio a la ociosidad

Prestado del gran filósofo Bertrand Russell:

Como casi toda mi generación, fui educado en el espíritu del refrán «La ociosidad es la madre de todos los vicios». Niño profundamente virtuoso, creí todo cuanto me dijeron, y adquirí una conciencia que me ha hecho trabajar intensamente hasta el momento actual. Pero, aunque mi conciencia haya controlado mis actos, mis opiniones han experimentado una revolución.

Creo que se ha trabajado demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es una virtud ha causado enormes daños y que lo que hay que predicar en los países industriales modernos es algo completamente distinto de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la historia del viajero que vio en Nápoles doce mendigos tumbados al sol (era antes de la época de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de todos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo.

Aquel viajero hacía lo correcto. Pero en los países que no disfrutan del sol mediterráneo, la ociosidad es más difícil y para promoverla se requeriría una gran propaganda. Espero que, después de leer las páginas que siguen, los dirigentes de la Asociación Cristiana de Jóvenes emprendan una campaña para inducir a los jóvenes a no hacer nada. Si es así, no habré vivido en vano.

Terminar de leer el texto aquí.

"Elogio a la ociosidad", es la excusa perfecta y filósofica para seguir pegados a la cama. Sin embargo, si has leído este texto no has sido totalmente ocioso.

viernes, 23 de julio de 2010

El truco del manco



Si esta película y esta historia no te sacan de la ociosidad, sinceramente nada lo podrá hacer.

Momento perfecto

La noche ruge en su melodía propia y con esto la mente más hermética comienza a volar y a retorcerse dejando huellas en el aire, manchas de luz que parecen mecerse guiadas por un director de orquesta agonizante en su último repertorio. La noche canta y espanta las moscas que continuaban siendo las dueñas del cerebro inerte que ahora se incorpora para llorar y caer en conclusiones propias de un alma condenada. La obscuridad nos permite elevar a lo más alto la mirada y comprender el infinito como la razón de la desesperada sensación que en estos momentos pone en marcha el gran mecanismo, el alma abre la boca, es aquí cuando por alguna extraña fuerza comenzamos a ser nosotros mismos de pies a cabeza. ¿Qué es aquello que atraviesa la noche en busca desesperada de tus ojos?, y que con gran sutileza sostiene la luz que te alumbra, y te llena de miedos, de incertidumbre, y que rompe la noche como un cristal para revelarte el más puro secreto de un momento dorado que brilla con luz propia. No hace falta nada más, es el tiempo de los deseos clamorosos, el presente se postra ante ti y agacha la cabeza ofreciéndotela vencido.
Encerrado en ese momento con paredes de una música extraña que parece alcanzar tus dedos fríos e inmóviles, eres testigo de algo que pudo ser perfectamente un sueño, y que sabes que pronto terminará, la luz se apagará lentamente, y se puede ver cómo el tranquilo espectro se va consumiendo como una cerilla atada a su hambriento fuego que baja y encorva todo lo consumido. Fuego que arrasa lentamente la esencia del arlequín que sonríe, tierno, inocente en brazos de la noche.
Sólo queda esperar el silencio otra vez, la muerte momentánea del cerebro que sigue viviendo este momento, esperar el retorno de las moscas, esperar que la llama se consuma y con ella la esencia de quien ahora es sólo cenizas. La sonrisa que antes veía se ha quedado plasmada a contra luz dentro de mi resignada alma que ahora vuelve a sus ataduras, está terminando esta melodía y la obscuridad vuelve a gobernar debajo de tus ojos, otra vez el silencio es dueño de todo, ha pasado el momento perfecto.